En los edificios existen muchas vías de transmisión del sonido: techos, paredes y suelos de la estructura del edificio. Una vía de transmisión es a través de grietas o agujeros del edificio y es lo que se conoce como escape de sonido. Los escapes más frecuentes en los edificios son las grietas en una pared o alrededor de los bordes de puertas y ventanas, aberturas, fisuras bajo las placas de escayola de las paredes, huecos no sellados alrededor de las salidas de potencia sonora, etc.